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martes 23 de febrero de 2010

Vamos, vuela bien alto





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Parece inevitable. El péndulo de nuestro ánimo oscila. Cuesta mantenerse centrado. Un subibaja de emociones, contrapuestas, pone a prueba nuestra constancia y determinación. No te entregues, es el paso necesario para alcanzar el equilibrio. Alumbra con valentía. Eres la letra viva que ayuda a escribir la historia dorada. Tu pasión potencia el retorno hacia un mundo sin fisuras. Vuela bien alto.

Puede que aún no tomes dimensión de tu invalorable tarea. En verdad te digo que cada cosa que haces, centrado en tu corazón, ilumina, y no sabes cuanto. El poder de tu esplendor radica en tu manera simple de Ser. Cada vez que avivas la fe, cada vez que infundes esperanza y haces que otros sintonicen con lo mejor de sí, una nueva página resplandece.

Está próximo el tiempo en que podrás abrir el libro que reflejará como se produjo la gran transformación. Allí te verás, junto con numerosas almas audaces, desterrando la inconsciencia para ayudar a desembarcar una era fascinante, donde los hombres se abrazarán en la unidad del amor. Ese día habrá fiesta y la música calará muy hondo. Los corazones estarán abiertos.

Despierta tu memoria ancestral. Los límites no existen. Sólo hay que animarse a soñar despierto y estar dispuesto a volar, con lo máximo de nuestra destreza, para llevar a la Tierra a que se funda con el cielo. Vinimos a religar. Somos activadores del cambio que ya se vibra. Nuestra naturaleza es incondicional a la pureza de la luz.

Las ventanas de tus ojos dieron paso a estas palabras, que van directo al centro de tu esencia luminosa. Allí aguardarán el momento indicado para insuflarte aliento. Ya lo sabes, de ahora en adelante, si en algún momento adviertes que tus fuerzas tambalean, un breve mensaje vendrá a tu encuentro con la inconfundible familiaridad de mi voz:
“vamos, vuela bien alto".


miércoles 17 de febrero de 2010

Anthony De Mello - Autoliberacion interior





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Sinopsis / Descripción

Mello se hizo famoso por sus cursos, ejercicios y conferencias sobre liberaciòn interior, Toda su obra estuvo dirigida a lograr una síntesis entre la espiritualidad de oriente y la de Occidente, en beneficio de la libertad y la realizaciòn total de la persona. Despertar a estas posibilidades era el objetivo de sus antologías de cuentos, tomados tanto de la tradiciòn cristiana como de la budista y la sufi, sin ocultar nunca su predileción por Jesucristo.

Hacía la época de su muerte, Tony de Mello iba a dar un curso de autoliberación interior en Madrid. Este propósito no pudo cumplirse, pero su palabra clara y potente lo ha sobrevivido y llega hasta nosotros en una transcripción que hiciera una de sus alumnas, del curso que impartío en Barcelona en 1986.

De Mello, síntesis tambien él de psicólogo y teólogo, en su deseo de llegar a las raíces de la persona, hace planteamientos verdaderamente radicales. sin embargo, se debe tener en cuenta que su trabajo de conciliación de espiritualidades y la validez de su acción pastoral vienen refrendados por numerosos testimonios de todo el mundo y, por el extraordinario éxito de sus libros.

En efecto lo que aquí propone el padre de mello puede parecer heterodoxo y cuestionable ( él mismo reitera que se debe cuestionar todo), pero tiene muchos puntos de contacto con los maestros más destacados de nuestra historía y nuestras tradiciones. Se trata de la profundización de la propía vida, para liberarse de las cadenas interiores que nos impiden vivir intensamente. A veces hasta la misma religión, mal entendida, es fuente de trabas psicológicas para vivir la libertad interior que nosd aleje de los intensos dolores y las extensas depresiones que caracterizan al mundo moderno.


Citaré de manera textual algunos razgos de este tema importantisimo para la felicidad y para alcanzar la plenitud de nuestras vidas:

"Despertarse es la espiritualidad, porque solo despiertos podemos entrar en la verdad y descubrir qué lazos nos impiden la libertad"

Conozco una metáfora del condicionamiento para ilustrar lo anterior, me parece interesantisima por ello se las narro a continuación:

Ustedes sin duda han estado cerca de un circo que presenta elefantes en varios de sus actos, pues seguramente habrán observado que se encuentran sujetados, con una cadena gruesa a una de sus patas, pero solo unidas a una estaca realmente pequeña que de ordinario se encuentra clavada en la tierra para evitar que el elefante se sienta libre.
Durante muchos años desde que era pequeño ese elefante fué sujetado con cadenas más gruesas fijadas a paredes y a grandes árboles, por ello por más que tiraba el pobre elefantito jamás logró soltarse y más bien se produjo lesiones en la piel muchas veces bastante fuertes y dolorosas.
Así, de esta forma con el paso de los años, el elefante más adulto dejo de tirar despues de sus faenas de trabajo, ya no intento más soltarse, por ello en los circos solo basta sujetarlos con una pequeña estaca en la tierra.... la más mínima tensión le indicará que sigue sujeto y ya no volvera a intentar safarse.

Con su peso y fuerza actual bastaría para que ese elefante alzara la pata con fuerza para librarse de ese obstaculo para lograr su libertad...........No les suena familiar con algunos condicionamientos que hoy nos siguen apresando??????
Continuo con otra cita textual:

"Esto es la iluminación. Es como la salida del sol sobre la noche, la luz sobre la obscuridad. Es la alegría que se descubre a si misma, desnuda de toda forma. Esto es la iluminación. El místico es el hombre iluminado, el que todo lo vé con claridad, porque está derpierto.
Los invito en esta ocasión a considerar que muchas veces hemos buscado liberarnos y despertar como cada quien lo haya intentado, a veces con poca suerte y otras hemos buscado en el lugar equivocado, cada quien sabra su caso; pero lo que importa es que quizás ya no lo hemos seguido intentando y nos este pasando como al elefante.....

"Estar despierto es aceptarlo todo, no como ley, no como sacrificio, ni como esfuerzo, sino por iluminación"

"Estamos siendo controlados en la medida en que seguimos dormidos: por el consumismo, por la política, por el poder, por el trabajo y por el ocio."

"Yo soy, y el ser no cabe en ninguna imagen porque las trasciende todas."

"Sólo si amas serás feliz, y sólo amarás si eres feliz."

"Lo que importa es responder a Dios con el corazón. No importa ser ateo, musulmán o
católico; lo importante es la circuncisión y el bautismo del corazón. El estar despierto es cambiar tu corazón de
piedra por uno que no se cierre a la verdad"




Enlaces

lunes 15 de febrero de 2010

El Experto y Sabio Inconciente



"Una de las funciones de la conciencia es

seleccionar comportamientos que puedan automatizarse y volverse inconcientes"

John Bargh






Sinopsis / Descripción


El antiguo inconsciente, al que nos acostumbró Freud, era oscuro y estaba limitado a funciones accesorias de nuestro comportamiento. El nuevo inconsciente, el que nos descubre la ciencia de hoy, es nuestro mejor aliado a todas horas. Eduardo Punset discute con el psicólogo John Bargh sobre el nuevo inconsciente, y nos revela lo lejos que estamos de conocer las verdaderas razones de nuestro actos.

La ausencia del ego - Ken Wilber





http://killuminati2012.files.wordpress.com/2009/11/ego.jpg




Que es trascender el Ego

Precisamente por que el ego, el alma y el Yo (Self) pueden estar presentes al mismo tiempo, no será difícil comprender el sentido verdadero de ausencia del ego – expresión que viene causando inmensa confusión. Ausencia del ego no significa ausencia de un yo (self) funcional (lo cual sería propio de un psicótico y no de un sabio); significa que ya no estamos identificados exclusivamente con aquel yo.

Uno de los muchos motivos de no saber lidiar con la noción de ausencia del ego es que deseamos que nuestros sabios en ego satisfagan nuestras fantasías relativas a santidad o espiritualidad, lo cual, habitualmente, significa que esas personas estén muertas del cuello para abajo, libres de los apetitos o deseos de la carne, eternamente sonrientes. Deseamos que esos santos no pasen por todas las cosas que nos incomodan – dinero, comida, sexo, relaciones, deseos. Los sabios en ego están por encima de todo eso – así lo deseamos. Queremos cabezas que hablen. Consideramos que la religión bastará para librarlos de todos los instintos básicos, de todas las formas de relación, considerando a la religión, no como una orientación para vivir la vida con entusiasmo, sino como guía para evitarla, reprimirla, negarla, huir de ella.
En otras palabras, el hombre típico espera que el sabio espiritual sea menos que una persona, de algún modo liberto de los impulsos confusos, difusos, complejos, pulsantes, compulsivos, que guían a la mayor parte de los seres humanos. Esperamos que nuestros sabios sean la ausencia de todo cuanto nos impulsa. Queremos que no sean siquiera tocados por todas las cosas que nos atemorizan, que nos confunden, que nos atormentan, que nos aturden. Y a esa ausencia, a esa falta, a ese menos que una persona es a lo que frecuentemente denominamos sin ego.

Sin embargo, sin ego no significa menos que una persona; significa más que una persona.
No persona menos, sino persona más – es decir, todas las cualidades normales de la persona, más algunas transpersonales. Pensemos en los grandes yoghis, santos y sabios – desde Moisés a Cristo, a Padmasambhava. No fueron unos amanerados sin fibra, sino dinámicos e instigadores – desde el episodio de los vendedores del Templo hasta la imposición de nuevos rumbos a naciones enteras. Han lidiado con el mundo en sus propios términos, no en términos de una piedad melosa; muchos de ellos han provocado revoluciones sociales significativas, que se han extendido por miles de años. Y así lo hicieron, no porque hubiesen evitado las dimensiones físicas, emocionales y mentales de la humanidad – tampoco al ego, que es el vehículo de todas ellas – sino porque las han asumido con tal garra e intensidad que han sacudido los propios fundamentos del mundo. Indiscutiblemente, estaban además íntimamente conectados con el alma (el psiquismo más profundo) y el espíritu (el Yo informe) – fuente última de su fuerza – pero han expresado esa fuerza y supieron obtener de ella resultados concretos, exactamente por haber asumido, decididamente, las dimensiones menores mediante las cuales ella podría expresarse de modo a ser sentida por todas las personas.

Esos grandes agentes de movilización y cambio no fueron egos pequeños; fueron grandes egos, en la más completa acepción del término, precisamente porque el ego (vehículo funcional del dominio de la mente) puede existir y de hecho existe con el alma (vehículo de lo sutil) y con el Yo (vehículo de lo causal). En la misma medida en que esos grandes maestros han movilizado el dominio de la mente, han movilizado el propio ego, porque el ego es el vehículo de ese reino. No obstante, no se identificaban meramente con su ego (eso sería narcisismo); simplemente lo han percibido conectado a una fuente Cósmica radiante. Los grandes yoghis, santos y sabios han conseguido tanto, precisamente porque no han sido tímidos aduladores, sino grandes egos conectados con su Yo superior, animados por el puro Atman (el puro Yo – yo) que es uno con Brahmán; abrieron la boca y el mundo se estremeció, cayó de rodillas y pudo ver cara a cara al Dios radioso.

Santa Teresa ¿no fue una gran contemplativa? Sí, y Santa Teresa fue la única mujer que reformó una tradición monástica entera (pensemos en esto). Gautama Buda sacudió a la India en sus propios fundamentos. Rumi, Plotino, Bodhidharma, Lady Tsogyal, Lao Tsé, Platón, el Baal Shem Tov – estos hombres y mujeres iniciaron revoluciones en el mundo que han durado cientos, a veces miles de años – cosa que ni Marx, ni Lenin, ni Locke, ni Jefferson, podrían afirmar haber conseguido. Y no procedieron así porque estuviesen muertos del cuello para abajo. No, ellos eran fantásticamente, divinamente grandes egos, ligados profundamente a lo psíquico, que estaba directamente ligado a Dios.

Hay cierta verdad en la noción de trascender el ego: no significa destruir el ego, sino conectarlo a algo más grande. Tal como afirma Nagarjuna, en el mundo relativo, atman es real; en lo absoluto, ni atman ni anatman son reales. Así, en ningún caso annatta corresponde a una descripción correcta de la realidad. El pequeño ego no se evapora; permanece como centro funcional de la actividad en el dominio convencional. Tal como he dicho, perder ese ego significa tornarse un psicótico, no un sabio.

Trascender el ego significa, pues, en verdad trascenderlo, pero incluirlo en una implicación más profunda y más elevada, primeramente en el alma o psiquismo más profundo, después en el Testigo o Yo superior y, entonces, tras la absorción en los niveles precedentes, implicarse, incluirse y abrazarse en la radiación del Uno Sabor. Y esto no significa, por tanto, librarse del pequeño ego, sino, al contrario, habitar en él plenamente, vivirlo con entusiasmo, usarlo como vehículo necesario, a través del cual puedan ser transmitidas las grandes verdades. Alma y espíritu incluyen el cuerpo, las emociones y la mente; no los eliminan.

Toscamente, podemos decir que el ego no es una obstrucción para el Espíritu, sino una radiosa manifestación del Espíritu. Todas las Formas no son sino el Vacío, inclusive la forma del propio ego. No es necesario librarse del ego, sino, simplemente, vivirlo con cierta intensidad.
Cuando la identificación desborda el ego en el Cosmos en general, el ego descubre que el Atman individual es, de hecho, de la misma especie de Brahmán. El Yo superior no es, en verdad, un pequeño ego, y así, en el caso de que estemos presos a nuestro pequeño ego, la muerte y la trascendencia son necesarias. Los narcisistas son, simplemente, personas cuyos egos no son aún lo suficientemente grandes para abrazar el Cosmos entero y, para compensar, intentan convertirse en el propio centro del Cosmos.

No queremos que nuestros sabios tengan grandes egos; ni siquiera deseamos que exhiban cualquier característica evidente. Siempre que un sabio se muestra humano – respecto del dinero, la comida, el sexo, las relaciones – nos sentimos perplejos, porque estamos planeando huir enteramente de la vida, y el sabio que vive la vida nos ofende. Queremos estar fuera, queremos ascender, queremos escapar, y el sabio que asume la vida con placer, la vive totalmente, sube a cada ola de la vida y surfea en ella hasta el final – nos perturba y nos asusta intensamente, profundamente, porque significa que nosotros, también, deberíamos asumir la vida con placer, a todos los niveles, y no simplemente escapar de ella en una nube etérea, luminosa. No queremos que nuestros sabios tengan cuerpo, ego, impulsos, vitalidad, sexo, dinero, relaciones o vida, porque esas son cosas que habitualmente nos torturan y queremos verlas lejos de nosotros. No queremos surfear en las olas de la vida, queremos que las olas desaparezcan. Queremos una espiritualidad formada de humo.

El sabio completo, el sabio no-dual está aquí para demostrarnos lo contrario. Generalmente conocidos como “tántricos”, estos sabios insisten en trascender la vida, viviéndola. Insisten en buscar la liberación en el envolverse, encontrando el nirvana en medio del samsara, hallando la liberación total a través de la completa inmersión. Pasan de manera consciente por los nueve círculos del infierno, seguros de que en ningún otro lugar encontrarían los nueve círculos del cielo. Nada les es extraño porque nada existe que no sea Uno Sabor.
En verdad, el secreto consiste en estar enteramente a gusto en el cuerpo y con sus deseos, con la mente y sus ideas, con el espíritu y su luz. Asumirlos enteramente, plenamente, simultáneamente, puesto que todos sin igualmente manifestaciones de lo Uno y Único Sabor.
Vivenciar la pasión y verla funcionar; penetrar en las ideas y acompañar su brillo; ser absorbido por el Espíritu y despertar para la gloria que el tiempo ha olvidado nombrar. Cuerpo, mente y espíritu, totalmente contenidos, igualmente contenidos, en la conciencia eterna que es la esencia de todo el espectáculo.

En la quietud de la noche, la Diosa susurra. En la luminosidad del día, Dios amado brama. La vida pulsa, la mente imagina, las emociones ondulan, los pensamientos vagan. Qué son todas estas cosas, sino movimientos sin fin de lo Uno Sabor, eternamente jugando con sus propias manifestaciones, susurrando mansamente a quien quiera oírlo: ¿esto no eres tú mismo? Cuando ruge el trueno, ¿no oyes a tu Yo? Cuando irrumpe el rayo, ¿no ves a tu Yo? Cuando las nubes se deslizan mansamente en el cielo, ¿no es tu propio Ser ilimitado, que está haciéndote señas?

Del libro "One Taste", de Ken Wilber
Traducción y notas de Ari Raynsford

Fuente



domingo 7 de febrero de 2010

Ink - Una pelicula bien especial






Ink comienza con unos individuos invisibles que queda claramente explicado, son los responsables de nuestros sueños y pesadillas. Al caer la noche, estas personas, tanto los que nos traen los sueños, como los que traen las terribles y poco deseadas pesadillas, empiezan a llenar las tranquilas calles de un barrio de cualquier ciudad grande .


La película magistralmente dirigida y escrita, narra el secuestro de una niña por parte de uno de los portadores de pesadillas, concretamente, Ink, que de paso da titulo al film.


Ink es el encargado del secuestro y con una única finalidad. Entregar al jefe de estos villanos la niña, para así, poder unirse a ellos y recuperar su aspecto deseado. Pero no será tan fácil la tarea. A la vez que vemos y transcurre la historia de Ink y la niña (Emma), podemos ver como un grupo de portadores de sueños, intentará salvar a la niña de esas terribles manos.


Un montaje y paralelismo entre los dos mundos, en esta recta final, simplemente, impresionante. Los dos mundos paralelos que podemos ver perfectamente en la película, sueños y realidad, están exquisitamente divididos por colores y tonos, la verdad, extraños, ásperos y poco comunes.

Un dialogo que llamo mi atención:

Sabes? La espiral descendente es en escénica una reacción en cadena,
Una cosa lleva a la otra.
Un hombre que tiene una debilidad es imperfecto,
ese defecto le hace sentirse culpable;
la culpabilidad le hace sentir vergüenza.
Compensa la vergüenza con orgullo y vanidad;
y cuando el orgullo falla la desesperación asume el control y todo lo lleva a su destrucción.

Cual sera su destino?...

Algo tiene que detener esa corriente.





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Si tienes problema para reproducir este formato,
en este sitio encuentras información.

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La Impermanencia















http://img97.imageshack.us/img97/4441/impermanencia.jpg

LA IMPERMANENCIA Y LOS CICLOS DE LA VIDA

Hay fases de éxito en que las cosas vienen a ti y se desarrollan, y
fases de fracaso en que las cosas se marchitan, se desintegran y
tienes que dejarlas ir para que puedan surgir otras nuevas, o para que
se produzca la transformación.


Si, llegado a ese punto, te apegas y te resistes, te estás negando a
seguir el flujo de la vida, y eso te hará sufrir. La disolución es
necesaria para que se produzca un nuevo crecimiento. Ambos aspectos no
pueden existir separadamente.


La fase descendente del ciclo es absolutamente esencial para la
realización espiritual. Debes de haber fracasado rotundamente a algún
nivel, o haber experimentado una pérdida seria o un dolor, para
sentirte atraído por la dimensión espiritual. O quizá el éxito mismo
haya perdido significado, quedándose vacío y convirtiéndose en
fracaso.


El fracaso reside oculto en cada éxito, y el éxito en cada fracaso. En
este mundo, es decir, en el nivel de las formas, todos "fracasamos"
antes o después, y todas las realizaciones acaban convirtiéndose en
nada. Todas las formas son impermanentes.
Puedes mantenerte activo y disfrutar manifestando y creando nuevas
formas y circunstancias, pero ya no te identificarás con ellas. No las
necesitas para tener una identidad. Ellas no son tu vida; sólo son tu
situación de vida.


El ciclo tiene una duración variable que va de unas pocas horas a
varios años. Hay ciclos largos y ciclos breves dentro de los ciclos
largos. Muchas enfermedades se generan por luchar contra las fases de
baja energía, que son vitales para la regeneración. La acción
compulsiva y la tendencia a extraer la propia autoestima y la
identidad de factores externos, como el éxito, es una ilusión
inevitable mientras te identifiques con la mente.
Esto hace que no puedas aceptar las fases bajas del ciclo, que no las
dejes ser. Finalmente, la inteligencia del organismo puede adueñarse
de la situación como medida de autoprotección y provocar una
enfermedad que te obligue a detenerte para que pueda tener lugar la
necesaria regeneración.


En cuanto la mente juzga que un estado o situación es "bueno", le toma
apego y se identifica con él, tanto si se trata de una relación como
de una posesión, un papel social, un lugar o tu cuerpo físico. La
identificación te hace feliz, hace que te sientas bien contigo mismo,
y ese estado o situación puede llegar a convertirse en parte de quien
eres o de quien crees ser.
Pero nada es duradero en esta dimensión donde la polilla y el orín
consumen. La situación acaba, o cambia, o puede producirse un cambio
de polaridad: lo que ayer o el año pasado era bueno, súbita o
gradualmente se vuelve malo. La misma situación que antes te hacía
feliz, ahora te hace desgraciado. La prosperidad de hoy se convierte
en el consumismo vacío de mañana. La boda feliz y la luna de miel se
convierten en un doloroso divorcio o en una convivencia infeliz.
O también puede ocurrir que desaparezca una situación y su ausencia te
haga infeliz. Cuando el estado o situación con el que la mente se ha
identificado cambia o desaparece, ésta no puede aceptarlo. Se apegará
al estado que ha desaparecido y se resistirá al cambio. Es casi como
si nos cortaran un miembro del cuerpo.


Esto significa que tu felicidad y tu infelicidad son, de hecho, la
misma cosa. Sólo las separa la ilusión del tiempo.
NO OFRECER RESISTENCIA A LA VIDA es estar en un estado de gracia,
tranquilidad y ligereza, un estado que no depende de que las cosas
sean de cierta manera, buenas o malas.


Parece paradójico y, sin embargo, cuando desaparece la dependencia
interna de la forma, la situación general de tu vida, lo que tiene
relación con las formas externas, parece mejorar enormemente. Las
cosas, las personas o las situaciones que creías necesitar para ser
feliz ahora llegan a ti sin esfuerzo ni lucha por tu parte, y eres
libre de disfrutarlas y apreciarlas mientras duren.
Todas esas cosas, evidentemente, seguirán teniendo un final, los
ciclos irán y vendrán, pero cuando desaparece la dependencia,
desaparece también el miedo a la pérdida. La vida fluye con
tranquilidad.


La felicidad derivada de una fuente secundaria nunca es muy profunda.
Sólo es un pálido reflejo de la alegría de Ser, de la vibrante paz que
encuentras en tu interior cuando entras en el estado de
no-resistencia. El Ser te lleva más allá de los opuestos polares de la
mente y te libera de la dependencia de la forma. Aunque todo colapsara
y se derrumbara a tu alrededor, en lo profundo de tu núcleo interno
seguirías sintiéndote en paz. Puede que no te sintieras feliz, pero al
menos estarías en paz

USO Y RENUNCIA DE LA NEGATIVIDAD

Toda resistencia interna se experimenta como negatividad de uno u otro
tipo. Toda negatividad es resistencia. En este contexto, ambas
palabras son casi sinónimas.
La negatividad va desde la irritación o la impaciencia hasta la ira
encendida, desde el estado de depresión anímica o resentimiento hasta
la desesperación suicida. A veces la resistencia activa el
cuerpo-dolor emocional y, en tal caso, cualquier roce sin importancia
puede producir una intensa negatividad en forma de ira, depresión o
una pena muy honda.
El ego cree que puede manipular la realidad mediante la negatividad y
conseguir lo que quiere. Cree que la negatividad le permite atraer un
estado agradable o disolver un estado desagradable.
Si "tú" -la mente- no creyeras que la negatividad funciona, ¿para qué
habrías de crearla? La cuestión es que, de hecho, la negatividad no
funciona. En lugar de atraer un estado deseable, más bien le impide
emerger. En lugar de disolver un estado indeseable, lo mantiene en su
lugar. La única "utilidad" de la negatividad es fortalecer el ego, y
por eso al ego le encanta.


Cuando estás identificado con una emoción negativa no quieres
soltarla, y en algún profundo nivel inconsciente no deseas un cambio
para mejor porque pondría en peligro tu identidad de persona
deprimida, enfadada o maltratada. Entonces ignorarás, negarás o
sabotearás lo positivo de tu vida. Éste es un fenómeno bastante común.
Y una locura.
OBSERVA CUALQUIER PLANTA O ANIMAL Y PERMITE QUE TE ENSEÑE A ACEPTAR LO
QUE ES, a rendirte al ahora.


Deja que te enseñe a Ser. Deja que te enseñe integridad, qué significa
ser uno mismo, ser real. Deja que te enseñe a vivir y a morir, y a no
hacer un problema de la vida y de la muerte.
Las emociones negativas recurrentes contienen a veces un mensaje, como
también lo contienen las enfermedades. Pero cualquier cambio que
introduzcas, tanto si tiene que ver con tu trabajo como si afecta a
tus relaciones o a tu entorno, será superficial a menos que surja de
un cambio en tu nivel de conciencia. Y en cuanto a eso sólo puedo
aconsejarte una cosa: mantente más presente. Cuando hayas alcanzado
cierto grado de presencia, ya no necesitarás que la negatividad te
indique qué necesita tu situación de vida.
Pero mientras la negatividad esté ahí, úsala. Úsala como recordatorio
de que has de estar más presente.
Cuando sientas surgir la negatividad en tu interior, tanto si está
causada por algo externo como si está provocada por un pensamiento o
por nada concreto de lo que seas consciente, considérala una voz que
te dice: "Atención. Aquí y Ahora. Despierta. Sal de tu mente. Mantente
presente".
Hasta la más leve irritación es significativa y tiene que ser
reconocida y registrada para que no haya una acumulación de reacciones
no observadas.


Es posible que al darte cuenta de que no quieres tener ese campo
energético negativo en tu interior, de que no tiene ningún propósito,
simplemente renuncies a él. Pero, si es así, asegúrate de soltarlo
completamente. Si no puedes hacerlo, acepta que está ahí y lleva tu
atención a la sensación.
COMO ALTERNATIVA, PUEDES HACER DESAPARECER LA EMOCIÓN NEGATIVA
imaginándote que te has vuelto transparente a la causa externa de esa
reacción.


Te recomiendo que al principio lo practiques con cosas pequeñas,
incluso triviales. Digamos que estás tranquilamente sentado en tu
casa. De repente oyes el sonido penetrante de una alarma de automóvil
que suena en la calle. Surge la irritación. ¿Qué propósito tiene esa
irritación? Ninguno en absoluto. ¿Por qué la has creado? No la has
creado, la ha creado tu mente. Ha sido una reacción totalmente
automática, totalmente inconsciente.
¿Por qué la ha creado la mente? Porque cree inconscientemente que esa
resistencia, que tú experimentas como negatividad o infelicidad,
disolverá en cierto modo la situación indeseable. Esto, evidentemente,
es una ilusión. La resistencia creada por la reacción -la irritación o
el enfado, en este caso- es mucho más molesta que la causa original
que está tratando de disolver.


Todo esto puede transformarse en una práctica espiritual.
SIÉNTETE COMO SI TE ESTUVIESES VOLVIENDO TRANSPARENTE, por así
decirlo; como si no tuvieras la solidez de un cuerpo material. Ahora
permite que el ruido, o cualquiera que sea la causa de la reacción
negativa, te atraviese. Ya no golpea con una "pared" sólida en tu
interior.
Como he dicho, al principio es mejor practicar con cosas pequeñas: la
alarma del coche, el ladrido del perro, los gritos de los niños, el
atasco de tráfico. En lugar de tener un muro de resistencia dentro de
ti, golpeado constantemente por cosas "que no deberían estar
ocurriendo", deja que todo te atraviese.


Imagina que alguien te dice algo grosero o con intención de
molestarte. En lugar de caer en la reacción inconsciente y en la
negatividad, en lugar de atacar, ponerte a la defensiva o retirarte,
deja que las palabras te atraviesen limpiamente. No ofrezcas
resistencia. Es como si ya no hubiera nadie que pudiera sentirse
herido. Eso es perdón. Así es como te vuelves invulnerable.
Puedes seguir diciendo a esa persona que su conducta es inaceptable,
si eso es lo que eliges. Pero esa persona ya no tiene el poder de
controlar tu estado interno. Entonces eres dueño de ti mismo, no estás
bajo el poder de otra persona, y tampoco te dejas controlar por tu
mente. Tanto si se trata de una alarma de automóvil, de una persona
grosera, de una inundación, un terremoto o de la pérdida de todas tus
posesiones, el mecanismo de resistencia es el mismo.
Sigues buscando fuera y no puedes dejar de buscar. Quizás el próximo
curso tengas la respuesta; quizás esa nueva técnica. A ti,
personalmente, te digo:
NO BUSQUES LA PAZ.

No busques ningún estado diferente del que tienes;
así no producirás conflicto interno ni resistencias inconscientes.
Perdónate por no estar en paz. En el momento en que aceptas
completamente tu falta de paz, la no-paz se transforma en paz.
Cualquier cosa que aceptes plenamente te llevará allí, al estado de
paz. Éste es el milagro de la rendición.
Cuando aceptas lo que es, cada momento es el mejor. Eso es iluminación.

Libro:

El Sufrimiento es la resistencia a la impermanencia

"El poder del Ahora" - Eckhart Tolle



jueves 4 de febrero de 2010

Reencuentro Con La Sombra




Una imagen del Eneagrama - Julián Peragón



En cuanto a mi experiencia siento que el trabajo del eneagrama es lento, va calando con los años mientras uno está aprendiendo a reinterpretar lo que sucede y lo sucedido desde una óptica de sí mismo más amplia.

Los primeros pasos fueron como los del estudiante de medicina que va a ver una autopsia para reconocer las entrañas del cuerpo y para cerciorarse realmente cómo son los pulmones o el mismo corazón. Las entrañas del eneagrama son las pasiones y las fijaciones que se mueven entre las compulsiones y las ideas locas; el esqueleto son las evitaciones de ese dolor primario ya casi olvidado y la piel, los mecanismos de defensa. La circulación interna son esas flechas que van y vienen y que relacionan unos rasgos con otros. Pareciera un ser viviente con un todo organizado y con una dinámica de vida propia.

A través del laberinto


Desde un punto de vista, el eneagrama pareciera comportarse como un laberinto. Entras en él y sólo ves pasillos circulares y meandros que no llevan a ningún sitio. Aparece una insólita desorientación, un desasosiego que nos pone en alerta. Y es posible que en ese deambular por el laberinto, viejas certidumbres se fundan y que grandes verdades antiguas se eclipsen, sin aparecer por ello un horizonte más claro. Utilizando otro lenguaje, cuando nos sensibilizamos de alguna manera nos expandemos hacia la libertad, o hacia el ser, y la torre donde habitamos se nos queda pequeña, nos sentimos angustiados y oprimidos.

Podemos anticipar que todo laberinto simboliza el mundo y su complejidad. Pero el mundo de los hombres está hecho a imagen y semejanza de su propio yo, de su ego, como no podría ser de otro modo. En esas curvas laberínticas habita la mentira en su sentido más lato, la hipocresía, la ignorancia, la falsedad o el egoismo, hermanastros del verdadero miedo.

Matar al dragón


Como en todo cuento iniciático, el héroe o la heroína que somos cualquiera de nosotros tiene que entrar en el laberinto y matar al dragón, al minotauro, al mago negro, al tirano, etc. De la misma manera que la conciencia en cada uno de nosotros tiene que iluminar la ignorancia que nos habita, o dicho de otra manera, el sí mismo tiene que irrumpir en la consciencia aún a costa de la disolución (momentánea) del ego.
Lo podemos vivir a veces como una batalla (arquetípica), una crisis personal donde una parte quiere elevarse mientras la otra tiende todavía hacia la gravedad, hacia la inercia o el abandono. Tal vez es lo que nos pasa tantas veces que después de un buen propósito de vida, a las pocas semanas, se queda en una mera tentativa y seguimos en las mismas.

Resolver la incógnita


Este no querer ver, este no querer cambiar cuando la realidad pide cambios o no querer salir de la espiral rutinaria que nos promete seguridad es comprensible porque hay algo en cada uno que teme avanzar porque implica sufrir, aunque este temor tenga un eco infantil.
El eneagrama nos dice algo parecido, una vez has husmeado en su interior buscando algún poder que complazca al ego, nos retiene en un laberinto. La salida a ese laberinto no es dar marcha atrás sino resolverlo. Resolver la incógnita del laberinto es llegar al Centro. Pues más allá de todos los meandros se encuentra una montaña mágica, una cueva con tesoros, un castillo con princesa o príncipe incluídos, un paraíso, es decir, en el centro está el encuentro con uno mismo, el verdadero rostro del ser.

Darse la vuelta


Yo llamo a ese resolver el laberinto, oes decir, resolver la incógnita de quién realmente somos, a darse la vuelta y enfrentar nuestra sombra, aquello que permanecía en el inconsciente y que urgaba desde la oscuridad. Así, aunque no sepamos lo que nos encontraremos en el interior de esa sombra, probablemente encontraremos aquellos aspectos del ser que no hemos valorado (porque no nos los han reconocido) y que han perdido la voz, que a fuerza de reprimirlos se han quedado mudos. Es ahí, donde la fuerza de la voluntad y la comprensión de la consciencia colaboran en darle al ser aquella dimensión perdida.

La virtud


En lenguaje del eneagrama diríamos que cuando uno ha comprendido los intríngulis del propio pecado y le ha quitado hierro a esa compulsión que nos hacía funcionar como una máquina entonces, con la ayuda de la meditación, de la conciencia y un largo etcétera, aparece la virtud.
Esa virtud que forma parte esencial de todo ser había estado, por así decir, exiliada, y ahora se convierte en una conquista de la conciencia.

¿Quién soy yo?


En realidad el eneagrama da vueltas concéntricas en torno a la cuestión sobre la propia identidad. Ese que cada uno cree que es puede ser tanto un libertador como un usurpador, un carcelero. La filosofía perenne nos invita a tener presente siempre esa pregunta para no caer en identidades falsas o pobres, para dejar de sentirnos aislados ante el universo y para comprender, si cabe, que todo, absolutamente todo, está profundamente interconectado.

Compasión


La gota de rocío, la espuma de la ola y la nube comparten como bien sabemos una misma esencia, aunque sus formas sean diferentes. Entre nosotros, los humanos, si más allá de todo lo que nos diferencia, de cualquier idiosincrasia, de cualquier credo pudiéramos ver realmente todo lo que nos acerca, todo lo que nos identifica, todo lo que nos hace vibrar conjuntamente, se abriría el ancho mar del amor para navegar por sus aguas.
En este sentido el eneagrama lejos de servir para etiquetar al otro, para señalar su error y su pecado, nos debe servir para comprenderlo en la medida que uno está haciendo un esfuerzo loable para comprenderse a sí mismo.
Vernos al desnudo, observar nuestra realidad de forma ecuánime es una puerta abierta para comprender la naturaleza del ser humano. Cuando entendemos que la perfección no es de este mundo estamos más abiertos a la tolerancia y a la compasión con el otro.

En la aventura del vivir


Para salir de la espiral de culpas y autoexigencias, de inseguridades y prepotencias, y sobretodo de los miedos necesitamos de una buena herramienta de conocimiento, y de un grupo que nos apoye, y de algo más, nuestro propio empeño en que cada día sea nuevo con el máximo de atención y consciencia. Convertir el mundo de pesares en una genuína aventura.


Fuente


miércoles 3 de febrero de 2010

Contemplacion Activa






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Un poco mas para que nos quede clara la idea.




Sinopsis / Descripción

La contemplación activa es una de las formas más sencillas y asequibles para empezar a ver la realidad sin los prejuicios y limitaciones que nos impone nuestra mente agitada. De lo que se trata es de ser cada vez más capaces de controlar el río de pensamientos que fluyen descontrolados por nuestra cabeza. Para ello, lo mejor es empezar por esta práctica, que consiste en sentarse en algún lugar concurrido y observar todo lo que acontece ante nosotros. Más que nada, porque si comenzamos por situarnos delante de una pared en blanco nos será dificilísimo no ser víctimas de nuestros pensamientos. Para que esto no ocurra, es muy recomendable ir a un parque, por ejemplo, y sentarse en un banco.

El objetivo de este ejercicio es relajar la mente por medio de la contemplación. Al principio es normal sentir todo tipo de ansiedades interiores, que percibimos como sensaciones desagradables. Lo importante es no dejarse llevar por ellas y permanecer en silencio todo el tiempo. Eso sí, en orden a calmarnos, es útil preguntarse: ¿qué le falta a este momento? La respuesta es “nada”, porque la finalidad de la contemplación activa es serenar la mente para ser más conscientes de nuestra paz interior.

Si la incomodidad que sentimos en el vientre persiste, es bueno recordarse que se trata de un engaño de nuestra mente, nada más. Transcurridos los primeros quince minutos, todo es mucho más fácil. Poco a poco observamos con mayor nitidez cómo las personas que nos rodean disfrutan de su ocio, fijándonos también en la naturaleza que nos envuelve.

Así, por mucho que las primeras veces nos cueste, intentamos no etiquetar ni nombrar nada de lo que vemos. Tan sólo miramos lo que nos rodea y aprovechamos para respirar por la nariz profundamente. A no ser que estemos muy descentrados, empezaremos a sentirnos más tranquilos e incluso percibiremos en nuestro interior los beneficios de este merecido descanso mental. Lo curioso es que aún estando solos, si conseguimos relajar nuestra mente nos sentiremos cada vez más unidos con la realidad que estamos observando.

Si lo pensamos detenidamente, observador y observado somos lo mismo: los dos formamos parte de la realidad. Los dos somos la realidad. Es como un pez que observa a los otros peces que habitan en su pecera. Y si no comprobémoslo estando más atentos a las reacciones de las personas a las que estamos mirando. ¿Acaso no nos echan un vistazo al pasar por nuestro lado? Nuestra presencia condiciona su forma de ser y de actuar, aunque sólo sea mínimamente.

El caer en la cuenta de esta correlación puede ayudarnos a comprender que nuestra personalidad, ego o falso yo es la que nos hace sentir como si fuéramos un ser separado de todo lo demás. Pero no es así. Al tomar más conciencia de nosotros mismos, nuestras decisiones y forma de actuar dejan de ir encaminadas a obtener nuestro propio provecho y comienzan a tener más en cuenta las consecuencias que reportan hacia los demás. Más que nada porque ellos también forman parte de nosotros. Por eso hacer el bien a otra persona desinteresadamente es tan gratificante.

La contemplación activa es, en definitiva, una práctica muy útil para empezar a dar nuestros primeros pasos para liberarnos de la tiranía de nuestra mente, que tanto nos separa y limita cuando está agitada, descontrolada e inquieta. Pero basta centrar nuestra atención en la realidad de la que formamos parte, sin hacer juicios ni valoraciones, para que lenta y paulatinamente vayamos recuperando su control y, por ende, el contacto con nuestra esencia. Eso sí, no te creas nada sin haberlo corroborado mediante tu propia experiencia.


Fuente


martes 2 de febrero de 2010

Thaddeus Golas – Manual de Iluminación Para Holgazanes




Thaddeus Golas







Sinopsis / Descripción

Golas experimentó un montón con enteógenos/psiquedélicos/visionarios/imaginarios. Decidió plasmar TODO lo que había aprendido con ellos en 20 folios. El libro se ha hecho muy famoso entre el movimiento hippie. Golas murió en 1997 en el más perfecto anonimato, jamás dio ni cursos, ni charlas ni conferencias… Dijo todo lo que tenía que decir y se calló.

Si sólo puedes leer un libro sobre “espiritualidad”, que sea éste. Y qué cosas, el amigo Golas coincide con muchos en eso de que la raíz de todo sufrimiento no es más que la…Resistencia

Thaddeus Golas

Nació en 1924, en Nueva Jersey; quinto hijo de una familia de ascendencia polaca. Se enlistó en el ejército en 1942 y luchó en la Segunda Guerra Mundial. En 1944 regresó a USA y se graduó en la universidad de Columbia. Trabajó como editor y representante editorial. Más tarde se mudó a San Francisco, donde se involucró en el activismo y la búsqueda espiritual de los 60.

En 1972 él mismo publicó su libro “The Lazy Man´s Guide to Enlightenment” -Manual de Iluminación para Holgazanes-, que ha venido reeditándose desde entonces.

Es interesante señalar que Thaddeus Golas nunca ha dado conferencias acerca del contenido de su libro, ni quiso “explotar a sus lectores de ningún modo” con cursos o seminarios.

Murió en 1997, pero un par de años antes escribió un añadido a su libro titulado “Como nació este libro” para su edición en tapa dura.

Golas:Nunca me he refugiado en castillos en el aire (…) Leí suficiente metafísica para revisar mis teorías, pero tocaba con los pies en la tierra, y me pasaba más tiempo revisando trabajos científicos para ver si algo que se suponía verdadero era contradictorio con mis líneas de pensamiento.

Cuenta cómo logró acabar el libro tras variadas vicisitudes y cómo éste empezó a hacerse popular.

Era popular como regalo: la gente a menudo me escribía diciéndome que habían comprado 20, 30, o 50 copias para dar. Un hippie de Santa Cruz compró 500 copias para pasarlas, pagó en efectivo.

Una chica me dijo que estaba en un parque leyéndolo cuando un hombre apareció y le dijo: “Cuando hayas leído ese libro, no necesitarás leer ninguno de los otros”.

Lo tomé como evidencia de que los lectores habían entendido el mensaje de que nadie me tomara como gurú. Había escrito el libro como una carta a los amigos.

Muchos gurús hablaron de evitar los deseos, pero no notaron nunca la seducción de convertirse en objeto de deseo.

haddeus Golas no tenía simpatía por la llamada New Age:

Mi libro era aparentemente un producto del movimiento New Age, pero me siento avergonzado de ser identificado con la cantidad de sinsentidos que están siendo promulgados. Para aquellos que se ofenden, sólo puedo decir que “El manual de iluminación para holgazanes” es una auténtica expresión de la Consciencia de Espacio, y que yo soy la clase de persona que ella eligió para escribirlo.

La Consciencia no te dará poder para controlar el mundo; no es un seguro sentimental; no te hará más saludable o rico o exitoso; no es una forma benigna de terapia. Mayormente no es energía y no tiene nada que ver con la energía de ninguna clase. La Consciencia es el camino de SALIDA de esta realidad material, y eso es todo lo que es.

Expandir la consciencia no es un proceso de inflarse como un globo, es un proceso de PROLONGAR TU ESTADO CONSCIENTE. Debes ser o consciente o inconsciente en cualquier instante dado. Le energía es la rápida alternancia de estos estados: cuando tú estás siendo energético eres sólo medio consciente.(…) La variable significante es la cantidad de tiempo que eres consciente o inconsciente. Esta es la suma de mi conocimiento: " Pase lo que pase, soy conciente todo el tiempo"

¿Quiénes somos?

Somos seres iguales y el universo es la relación que existe entre cada uno de nosotros.
El universo está hecho de un solo tipo de entidad; cada ser está vivo, cada ser determina el curso de su propia existencia.

Esto es, en realidad, todo lo que necesitas saber para comprender este libro o para escribir el tuyo propio.
Todo lo que digo tiene sus raíces en ese primer párrafo; puedes resolver cualquier duda volviendo atrás y meditándolo por tu cuenta.

Como vemos en estos dos post como en la gran mayoria de articulos o libros, la clave por asi decirlo esta en desarrollar nuestra capacidad de ser testigos, de ser concientes la mayor parte de nuestro tiempo, por experiencia se lo dificil que es lograr aunque sea unos minutos de presencia total, pero el trabajo solo nos corresponde a cada uno al igual que sus beneficios, lo mas importante es iniciar la practica.

Aunque aun no lo termino de leer y el titulo como tal no me cuadra del todo, por el momento lo veo mas como una manera sencilla aunque honesta del autor por compartir la experiencia y las conclusiones a las que llego sin complicarse teorizando cuanto le sucedió.

Si bien la practica espiritual tampoco la veo como el peor de los nudos que se le puedan armar a uno en la vida ya que le final si es que lo tiene bien vale la pena , si trae consigo profundas etapas de confusión donde el termino Holgazan no cuadra con el firme proposito que pienso se debe tener para la tracendencia del ser que se busca, no me cuadra es el titulo que es lo de menos, por lo demas bien que vale la pena leerlo y aplicarlo.

Les dejo el enlace de descarga y espero sus comentarios, Un abrazo



Thaddeus Golas – Manual de Iluminación Para Holgazanes



Ken Wilber, Ejercicios para tracender la dualidad




Ken Wilber
Ejercicios para tracender la dualidad

http://www.integrallifecentre.org/images/KenWilber01.jpg





Sinopsis / Descripción

Ser un testigo del ser consciente puede prolongarse durante la vigilia, el sueño onírico y el sueño profundo. El Testigo se halla totalmente accesible en cualquier estado, incluyendo tu propio estado de consciencia de este mismo instante. Así que les voy a guiar hacia ese estado, utilizando lo que en Budismo se llama “instrucciones indicativas”. No voy a intentar conducirles a un estado de consciencia diferente, a un estado de consciencia alterado o a un estado diferente de lo común. Simplemente, voy a destacar algo que ya está ocurriendo en tu estado actual, presente y habitual.

Así que comencemos por tomar consciencia del mundo que nos rodea. Mira al cielo, y simplemente relaja tu mente; deja que tu mente y el cielo se fundan. Observa las nubes que flotan. Toma nota de que esto no requiere de esfuerzo alguno de tu parte. Tu estado de consciencia actual -en el que flotan estas nubes- es algo muy simple, muy fácil, que no requiere de esfuerzo, espontáneo. Simplemente toma nota de que, sin mediar esfuerzo alguno, tomas consciencia de las nubes. Lo mismo ocurre con esos árboles, esas aves y esas rocas. En forma simple y sin esfuerzo, tomas conciencia de todos ellos.

Observa ahora las sensaciones presentes en tu propio cuerpo. Puedes tomar consciencia de cualquier sensación corporal que se halle presente ahora: quizás la presión del mueble, quizás el calor en el abdomen, quizás una tensión en tu cuello. Sin embargo, aún si estas sensaciones fuesen de tensión, puedes tomar consciencia de ellas con facilidad. Estas sensaciones surgen en tu consciencia presente, y esa consciencia es muy simple, fácil, relajada, espontánea. Eres un testigo, sin esfuerzo y sin dificultad.

Observa los pensamientos que surgen en tu mente. Puede que observes diversas imágenes, símbolos, conceptos, deseos, esperanzas y temores, todos los cuales surgen espontáneamente en tu consciencia. Surgen, permanecen unos instantes y luego se van. Estos pensamientos y sensaciones surgen en tu consciencia de este momento, y esa consciencia es muy simple, relajada y espontánea. Sin esfuerzo ni dificultad, eres un testigo de todo ello.

Así que observa: puedes ver flotar las nubes porque no eres esas nubes, eres quien las está mirando. Puedes sentir sensaciones corporales porque no eres esas sensaciones: eres el testigo de esas sensaciones. Puedes ver cómo flotan los pensamientos porque tú no eres esos pensamientos -sino un testigo de su presencia-. En forma natural y espontánea, todas estas cosas surgen, por sí solas, en tu darte cuenta presente, sin que medie esfuerzo de tu parte.

Y entonces, ¿quién eres tú? No eres los objetos de allá afuera, no eres las sensaciones, no eres los pensamientos -sin esfuerzo, eres un testigo de la presencia de todos éstos, de modo que no eres ellos. ¿Quién o qué eres tú?

Dilo de este modo para ti mismo: tengo sensaciones, pero no soy esas sensaciones. ¿Quién soy? Tengo pensamientos, pero no soy esos pensamientos. ¿Quién soy? Tengo deseos, pero no soy esos deseos. ¿Quién soy?

Así que retrocedes hacia la fuente de tu propia consciencia. Retrocedes hacia el Testigo, y descansas en el Testigo. No soy los objetos, no soy las sensaciones, no soy los deseos, no soy los pensamientos.

Pero entonces, por lo general las personas cometen un gran error. Creen que, si descansan en el Testigo, van a ver algo o sentir algo, algo realmente exquisito y especial. Pero no verás nada. Si ves algo, se tratará simplemente de otro objeto: otra sensación, otro pensamiento, otra sensación, otra imagen. Sin embargo, todos éstos son objetos: no eres ninguno de éstos.

No es así: mientras descansas en la realización del Testigo -no soy los objetos, no soy las sensaciones, no soy los pensamientos- todo lo que observarás es una sensación de libertad, una sensación de liberación, una sensación de alivio… alivio de la tremenda limitación que implica el identificarse con estas pequeñeces, pequeños objetos finitos, tu pequeño cuerpo, pequeña mente y pequeño ego, todos los cuales son objetos que pueden ser vistos y, por lo tanto, no son Aquél que ve, el verdadero Yo, el Testigo puro, aquél que realmente eres.

Así que no verás nada en especial. Lo que surja está bien. Las nubes flotan en el cielo, las sensaciones flotan en el cuerpo, los pensamientos flotan en la mente -y, sin esfuerzo, tú eres testigo de todo esto-. Todo esto surge espontáneamente y sin esfuerzo en tu consciencia presente. Y esta consciencia que es testigo no es, en sí, nada específico que puedas ver. Es, simplemente, una gigantesca sensación de libertad -o de vacío puro- en el trasfondo. Y en ese vacío puro -que es lo que eres- surge el mundo entero de lo manifiesto. Tú eres esa libertad, esa apertura, ese vacío -y no alguna de las cosas que surgen de allí-.

Descansando en ese atestiguar vacío, libre, fácil y carente de esfuerzo, observa que las nubes surgen en el amplio espacio de tu consciencia. Las nubes surgen en tu interior -tan así es que puedes saborear las nubes, eres uno con las nubes-. Es como si estuviesen a este lado de tu piel… están tan cerca. El cielo y tu consciencia se han vuelto uno solo, y todas las cosas en el cielo flotan sin esfuerzo a través de tu propia consciencia. Puedes besar al sol, tragarte la montaña… están así de cercanos. El Zen dice, “Tómate el Océano Pacífico de un solo trago”, y eso es lo más fácil de hacer cuando adentro y afuera ya no son dos, cuando sujeto y objeto no son dos, cuando el que mira y lo mirado son Un Solo Sabor Único.

¿Lo ves?
Ken Wilber.
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