La Sombra Y La Felicidad

21:23:00

“Prefiero ser un hombre completo a un hombre bueno”
Carl Gustav Jung,
psicólogo y genio


Ésta afirmación de Carl Gustav Jung me ha venido persiguiendo durante buena parte de mi vida, siguiéndome por diferentes lugares de mi periplo vital. Y todavía lo hace… como la Sombra.

¿Qué es la Sombra? La Sombra es todo aquello que, parafraseando a Robert Bly, “metemos en el saco” e intentamos olvidar por diferentes motivos. Y el saco del que estamos hablando es muy grande: caben desde deseos sexuales reprimidos por no
estar bien vistos por la sociedad, hasta la incapacidad de enfrentarnos a la autoridad.

En esencia, son asuntos que desterramos a “otra parte”, lejos aparentemente de nuestro yo consciente para no tener problemas.

Cuando intentamos explorar esa parte de nosotros mismos, nos damos cuenta de que la mejor forma de hacerlo es observando lo que no nos gusta de los demás: el mecanismo de la proyección de nuestros propios aspectos en el otro es un arma poderosa para poder entender de qué hablamos cuando
intentamos definir la Sombra.

Otro camino para poder conocer la Sombra es a través de los sueños. En ellos, el llamado “yo vigílico” descansa, y deja que otros aspectos menos controladores aparezcan a la luz.

Una hermosa metáfora de John Sandford al respecto nos explica que mientras estamos despiertos el yo que actúa es como el sol de un día de verano: ilumina todo, pero no deja ver las estrellas. Cuando el sol no está, nos damos cuenta de la diversidad de luces que hay en el firmamento…

En realidad, la Sombra tiene muy mala reputación. Y es que desde siempre se ha tendido a identificarla con el Mal. Pero si analizamos un poco los elementos de nuestro “saco”, nos daremos cuentade que la Sombra pertenece al Ego, es parte de él:

es decir, somos tanto el Dr. Jekyll como Mr. Hyde.


Los intentos de determinadas confesiones religiosas y espirituales de separar la parte “buena” del ser humano de su “otra parte” tiene su origen más claro en el concepto de “privatio boni” de San Agustín: el mal sería la ausencia del bien, con lo que las buenas acciones pueden ayudarnos a erradicar el mal.

De ahí partió en gran medida la visión para mí fragmentada de la personalidad humana, en cuanto a la negación de la Sombra como elemento intrínseco a ella.

También encontramos ejemplos de esta visión naif de la realidad en muchos elementos de la filosofía New Age, donde sólo se intenta conseguir la unión del ser humano con la Luz olvidando la parte oscura que la acompaña inexorablemente.

Cómo Jung nos comenta en la cita que abre este artículo, el “hombre bueno” es un hombre incompleto. Porque la Sombra en sí sólo son aspectos de nuestro propio ego que preferimos no mostrar a la luz de la
consciencia. Y sólo tiene el mal que el ego mismo proyecta sobre ella.

No podemos tomar solamente la mitad de la vida. Nos viene dada por entero, y no podemos pretender evolucionar como seres humanos sin estar completos. Los antiguos alquimistas conocían el
proceso de integración con la Sombra y lo ilustraron: era una fase que
precedía a la unión del ánima y el ánimus, es decir, a la fusión de las partes femeninas y masculinas que también coexisten en nuestro interior.


El trabajo con la Sombra toma diferentes formas: pero todo parte de la sinceridad ante nosotros mismos. No podemos conocernos plenamente si no nos decimos la verdad. A partir de ahí empieza un largo camino de
integración vital con nuestros aspectos menos agradables, pero
igualmente necesarios… e inevitablemente presentes.

De hecho, y como acertadamente nos cuenta John Pierrakos en uno de sus libros, “ quien pretenda dedicarse a lo espiritual sin haber trabajado antes sus facetas negativas – sus defensas y sus resistencias egoicas – quizás consiga volar alto como Ícaro pero cuando se aproxime al ardiente sol se desplomará
pesadamente en el mar de la vida donde acabará ahogándose”.

Sólo hablando con nuestra Sombra podremos ser verdaderamente libres y completos.


Enlaces

Les Recomiendo en especial la lectura de este gran libro sobre la sombra,

C. G. Jung, J. Campbell, K. Wilber,
M-L. von Franz, R. Bly, L. Dossey,
M. S. Peck, R. May, J. Pierrakos,
J. A. Sanford, S. Nichols, L. Greene,
B. Hannah, J. Bradshaw y otros

Encuentro Con La Sombra

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1 comentarios

  1. Me ha parecido muy interesante el escrito de tu blog sobre la sombra, algo que lucho constantemente contra ella y que se que solo puedo trascedner si la acepto que forma parte de mí.
    Nos pasamos la vida viendo esa sombra en los demás y al darse cuenta lo que nos irrita, nos molesta de los otros,...ahí es donde uno comienza a estar atento a ello aunque te puedo decir que es durísimo reconocerlo pero es así.
    Saludos

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